18.10.10

Indiferencia



No voy a mentar a la madre de este crío capaz de llegar a las manos por una nimiedad de discusión. Tampocó nombraré a la familia de aquellos perdonavidas que pululan por nuestro medio. (Le doy permiso para lanzarme sapos y culebras, pero a distancia y sin tocar). No, no lo haré porque no terminaría. Mejor aún, me acordaré de la casta de todas aquellas personas que pasan junto a la chica sin inmutarse,con la mayor indiferencia del mundo. ¡Señora, sáltela! ¿para qué rodearla si puede saltarla? . Me dicen por un lado que "la gente no quiere complicaciones". No, a la gente lo que le pasa es que es imbécil y no le da y a mí, mientras tanto, me sube la misantropía a ritmo de Juan Luis Guerra. Por fortuna, en el vídeo se ve como alguien para al niñato cuando intenta huir y cómo alguien, oh, sorpresa, se acerca a ver qué le ha ocurrido a la chica, pero a mí me sigue subiendo la misantropía (ay).

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