26.12.09

El buen rey Wenceslao

Hoy es San Esteban y el rey Wenceslao iglesias visita con los pies descalzos . En realidad, no se trataba de un rey, sino de un duque, del duque de Bohemia , para ser más exactos. Su biografista lo esculpe como una persona inteligente, dócil y con extraordinaria inclinación a todo lo bueno. De él se dice que defendía a los oprimidos y ayudaba a los pobres con generosidad, que eliminó torturas y prohibió la horca. Amante de la paz, se batió en combate singular contra el vecino príncipe de Gurima, Radislao, quien trataba de invadir Bohemia, para evitar una guerra y un derramamiento de sangre inocente. A todo esto hay que añadirle su gran devoción en la fe cristiana y su filial afecto a la Virgen María; fe, que no sólo demostraba en fervorosas oraciones, sino en actos, como los citados anteriormente y en un modo de vida que rozaba la santidad. Su forma de vida le hicieron, por tanto, ganarse la empatía del pueblo, hasta el punto que a su muerte, asesinado por su hermano menor Bolesvab, fue considerado un mártir y un santo y, también póstumamente, le fue conferido el titulo y la dignidad real.

Las letras en cursiva que inician este post, forman el primer verso del villancico “El buen rey Wenceslao” (Good King Wenceslas). La canción cuenta la costumbre del santo príncipe de visitar descalzo, en noches de nieve, las iglesias. Durante el viaje, su paje está a punto de renunciar a causa del frío, pero logra continuar por el calor emanado de las huellas del rey sobre la nieve. La letra, que vagamente recuerdo, pues sólo la escuche 2 ó 3 veces, dice así:

Hoy es San Esteban y el rey Wenceslao
iglesias visita con los pies descalzos.
Camina de noche sobre suelo helado,
al rey acompaña un solo criado.

Fría está la noche, todo está nevado.
“Mi señor, no puedo seguiros andando”
“Sobre mis pisadas, pon tus pies helados,
verás como puedes seguir caminando”.

Pisadas sangrientas el rey ha dejado,
tibias y calientes para su criado.
Al poner en ellas el siervo sus pasos
se siente de nuevo todo confortado.


La melodía es de "Tempus Adest floridum" ("Es tiempo de flores"), un villancico primaveral del siglo XIII. Cabe decir que la letra del villancico original, es algo diferente a la que os he puesto y que, por otra parte, sólo se le considera un villancico porque se canta en el día de San Esteban, el 26 de Diciembre.

Gracias a Al-Lawrence por ayudarme con la letra y a Adolfo por traerme la música. ^^

19.12.09

Nana de la borrasca

A veces, alguien descubre algo y le echas un vistazo y te gusta. Así que decides probarlo, escribes y salen estas cosas. El fondo negro y el gato, también, y puede que las iguanas, no están, quizás, puestos por caprichos de estética.
Kir les recomienda, por otra parte, que visualicen el glog en pantalla completa para no dejarse la vista en el intento

12.12.09

No B-day

No, aunque parezca mentira no tengo nada en contra de la letra "b", lo que ocurre es que después de tanto golpe y tanta burla , el pueblo italiano, y el no tan italiano, ha decidido alzarse en armas y manifestar su repulsa Il Cavaliere, en el No Berluscony Day , el pasado 5 de diciembre. Al final, como el texto no entraba en las camisetas lo redujeron a No B-Day , cosa, por otro lado, harto práctica, porque lo podemos traducir por No BenedictoXVI Day , No BAhmadineyad Day y demás nombres que empiecen por b. Sería, además, motivo de gran gozo y regozijo que el No B Day pasase a ser un No B Year e incluso, apurando un poco la imaginación, un No B Life , no vaya a ser que les pase como a nosotros, que dijo que se retiraba y aún ronda dando consejos y recetas milagrosas de la abuela .


http://www.noberlusconiday.org/

18.11.09

La llegada

No recuerdo qué día fue, sólo que estaba recostada, apoyada en el pecho de Jean, cuando escuchamos unos tremendos portazos.
-¿Quién viene?
No hubo respuesta.
Subimos a una de las almenas y ahí estaba, ataviado con una capa marrón de viaje y sin más pertenencias que su propio ser

-Déjame entrar

Jean-Claude le miró con furia y rugió.

Permaneció impasible.

-Déjame entrar

Jean golpeó la tierra con su cola haciéndola temblar.

Nada, ni siquiera un salto reflejo para escapar del ataque, simplemente una sonrisa y el mismo "déjame entrar" de antes

Este hombre es idiota-susurro Jean. Me aproxime a él y miré hacia abajo:

- ¿Quién eres?

- Déjame entrar

- No ¿Para qué quieres entrar? Aquí no hay nada que pueda interesarte, no tenemos riquezas, ni manjares ,ni compañía, salvo la de mis magníficos dragones.

A estas alturas del relato, deberíais saber cuál fue la respuesta.

Jean resopló violento.

Para aquellos que nunca han estado aquí, os diré que cuento con una muralla de 20 pies de alto por 6 de ancho, protegida por 3 magníficos dragones. Jean-Claude, fue el primero en llegar, no literalmente, pues adquirí los 3 ejemplares al mismo tiempo, si no, "metafóricamente". Es un dragón galés de 5 años, de piel anaranjada con matices gualdos, como el sol cuando se descuelga por el oeste. De carácter fiero, pero lleno de ternura, es, por así decirlo, un gran amigo y, a la par, un terrible enemigo. Sonríe cuando, al sobrevolar el pueblo, los niños le señalan asombrados mientras gritan : "Yan-cló, Yan-cló"

- Nunca escucharé a alguien pronunciar bien mi nombre
- Tienes razón, Jean

Creo que soy de las pocas personas, a las que no exige mencionar su nombre al completo.

Pasaron tres días después de aquel incidente. Los intentos de Jean-Claude y su mal carácter por echar a ese plasta eran en vano,

.Sube tú, a ver si lo convences - dijo airiado

Obedecí y me asomé a ver al viajante

- ¿Sigues todavía ahí?

Me miró fijamente. Sentí a Jean posarse trás de mí. No hizo falta que me girase, para saber que le estaba concediendo una de sus mejores miradas.

Volvimos a bajar al ver que no obteníamos respuesta

- Lleva ya tres días ahí, esperando ¿por qué no lo dejamos entrar?

- Porque necesitamos saber quién quiere, de veras, entrar. Saber quien pregunta por simple protocolo o formalismo, y quien lo hace sin intenciones ocultas.

- Debes recelar de los halagos que se dan sin fundamento o de aquellos que se dan demasiado rápido.

Sonreímos: es divertido decir las cosas al mismo tiempo.

*El orden de los diálogos, de quien dice cada cosa y cuando, es irrelevante.